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viernes, 12 de febrero de 2010

El libro de los Gubeider

El libro de los Gubeider.

Era el día más lindo que pude divisar, el cielo azul dejaba reflejar la sombra del mar en el se veía el movimiento de las olas. Cuando salí de mi casa comencé a caminar sin rumbo ninguno. Cuando de repente veo a una chica muy hermosa, su belleza resplandecía en mis ojos, sus rayos de luz entraban en mi interior me hacían sentir una hermosa sensación.

Ella abordo un bus con rumbo a la playa. Yo al ver que ella se subió no me quede con la intriga de Quien era ella?. Revise mi bolsillo y no tenia saldo. ¡Tenía que reaccionar¡ cuando de milagro había una bicicleta. De inmediato la “tome prestada”. Y seguí el bus.

Ella paro el bus y se bajo, ella se dirigió hacia el muelle, se fue trotando hacia el muelle. Yo la seguí hasta que ella se subió a un yate. Y pensé que ya es muy duro seguirla, hasta que me encontré con Gabriel, un amigo del barrio quien tenía un pequeño yate y yo le pedí el favor de seguir el yate donde iba ella. Y el con mucho gusto me dijo que si. Pero ya era muy extraño seguir el yate por eso decidimos adelantarnos lo más rápido que pudiéramos y paramos donde no se nos perdiera la vista del yate de ella.

El yate de ella ya se acercaba justo a nosotros, por eso nosotros nos hicimos los que estábamos pescando, y no dudaron nada de nosotros, siguieron y cuando ya estaba lejos de nosotros, empezamos a seguirlos lentamente. Hasta que pararon en una isla que yo nunca había visitado.

Ella se bajo del yate con cuatro personas más, tres mujeres y un hombre. Comenzaron a caminar hacia el centro de la isla y entraron a una cabaña.

Nosotros dejamos el yate escondido a un costado de la isla. Nos bajamos y los seguimos. Ellos sacaron una caja negra el cual contenía un extraño libro de color negro con esquinas doradas, cuando abren el libro, se escucha un estruendo en el cielo. El libro avanza unas páginas, una de las chicas toca el libro y la playa se oscurece.

Cuando Gabriel y yo escuchamos unas voces que se acercaban, de inmediato nos escondimos, no sabíamos lo que pasaba dentro de la cabaña. Cuando vimos varias personas con un traje entero negro, eran como 10 de esos. Entraron a la cabaña y sacaron a los jóvenes.

Una de esas personas les dice: “no pretendan conjurar de nuevo por que ya es muy tarde no pueden acabarnos, ya una vez nos dejaron salir de la oscuridad y ya no pueden devolvernos por mas que se escondan y empiecen a conjurar para que nos vayamos siempre los encontraremos. Ahora por pretender devolvernos acabaremos con ustedes y este planeta y nosotros los Gubeider triunfaremos sobre ustedes”.

Gabriel y yo estábamos súper asustados, y uno de los gubeider nos sintió, nosotros tratamos de tranquilizarnos, y el dejo de sentirnos. Los Gubeider sacaron de la playa al grupo de jóvenes, los montaron en un bote, y después los subieron a un barco estilo crucero de color azul.

Nosotros dos ya estábamos muy asustados pero no podíamos permitir que les hicieran eso, entramos a la cabaña y el libro estaba allí lo empacamos y lo montamos a nuestro yate.

Ahora ya se oscurecía y seguimos el crucero. No sabíamos a donde se dirigía pero debíamos abordarlo lo más posible. Cuando el crucero se detuvo por un instante a 10 millas de una ciudad a la que habían llegado y nosotros logramos entrar al crucero, yo llevaba en mi mano una daga y Gabriel llevaba un arpón.

Habían muchos Gubeider, caminamos con cautela, por donde yo iba había un solo gubeider con un arma, yo aproveche y lo ataque por atrás y cayo, le quite un radio y el arma.

En su radio le avisaban que todos deben reportarse y bajar a la zona roja. Nos preguntamos cual seria.

Escuchamos la voz de uno de ellos y la seguimos. El nos vio y le disparamos con su arma. Nos escondimos en el ducto y sacamos el libro. Las hojas se movían rápido hasta que se detuvo en una la cual decía:

“En manos del enemigo me refugie, luche con honor contra mi amigo pero al final aniquile al enemigo, fue una estrategia de sangre y cobardía pero mi país lo merecía. No era la muerte para mi país sino la victoria. Pero al final comprendí que mi lucha si logro su fin”

No entendíamos lo que significa pero lo que sabíamos era que teníamos que hacer algo para salvar a los chicos. Cuando yo y Gabriel sentíamos que nuestros cuerpos empezaron a crecer, nuestros atuendos ya no eran los mismos, nos dimos cuenta que nos habíamos convertido en unos Gubeider.

Ya podíamos entender lo que el libro nos quería decir, que teníamos que salvar a los chicos pero primero derrotar a los Gubeider, ya era más fácil porque éramos unos de ellos.

Decidimos a salir del ducto, cuando se acerco uno de ellos y nos pregunto “Que guardan de secreto por aquí” (no supe lo que nos quería decir). Gabriel dice – “En el altamar del buque”. (mas loco quede yo). Cuando el Gubeider se despidió y siguió haciendo guardia.


Yo le pregunte a Gabriel que era lo que había dicho y el me dijo –“que el había leído varios libros y esta clase de personas usan unos códigos para comunicarse y lo que el gubeider dijo era que donde estábamos montando guardia, y yo le dije que en la orilla del crucero”

Vimos que todos iban para la zona roja y lo seguimos cuando bajamos vimos al líder de los Gubeider en una plataforma de oro y a los chicos que salvaríamos estaban en un circulo rojo. El Líder nos hablo y yo mire a mi alrededor y habían como 100 Gubeider. El líder dice:
“es hora de dominar este planeta y primero que todo acabaremos a los que nos liberaron”.

Ya teníamos que actuar, Gabriel se dirige hacia el líder, y yo me dirijo al centro de cómputo. Gabriel habla con el líder y lo distrae. Yo llego al centro de computo y debilito a los Gubeider que estaban adentro. Yo desconfiguró el computador y hago apagar las luces del crucero.

Gabriel aprovecha y con una daga se la clava en el corazón al líder le roba el arma y el escudo el cual es más resistente que el hierro. Nosotros aprovechamos el desorden dentro del crucero y rescatamos a los chicos. La salida era muy peligrosa ya que nos disparaban con rayos gama y gracia a Dios nos podíamos cubrir con el escudo.

Gabriel llevaba el escudo y les disparaba yo los cubría de atrás destruyendo a los Gubeider. Gabriel y los chicos lograron salir del crucero. Cuando me tropiezo con el libro y el se abrió en una página la cual decía:

“El destino llega a su fin cuando el tiempo llega a su inicio, el desorden y la maldad acabaran perdidos en el tiempo. Mientras la paz y la tranquilidad renacen de nuevo. Olvidar la maldad es bueno pero ella siempre te amenazara de nuevo, pero tú sabes cuál es la salida, el éxito y la valentía te ayudaran”

El libro se desvanece, empiezo a correr y salto del crucero, hasta alcanzar a Gabriel y los chicos quienes iban en el yate. El crucero explota generando una onda la cual hace genera una inmensa ola, Gabriel trata de ir lo mas rápido pero la ola nos impacta.

Cuando abro los ojos ya era de día y estábamos todos en una playa. De repente la primer imagen que veo es a esa hermosa mujer la cual me da las gracias por haberlos salvados. Yo le respondo:

- Mi corazón cuando te vio palpito por tu hermosura, mi alma me hizo seguirte, la cual me decía que te cuidara y luchara por tí. Por eso el destino nos unió y yo te salve y lo único que te pido es que me des la oportunidad de amarte y que tú me ames con devoción.

Ella me dice que mi valentía es la carta de amor que ella ha recibido en su vida, por lo cual acepta amarnos con devoción.

Todos estábamos felices y nos dirigimos a nuestros hogares. Mientras yo y mi hermosa novia nos besamos con mucha pasión, como dos amantes que se aman con mucho amor.

FIN.




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